Preparación:
Antes de empezar pelaremos la calabaza y la cortaremos en daditos.
Después, ponemos a calentar en una olla una cucharadita de mantequilla.
Mientras se derrite, picaremos la cebolla todo lo finita que podamos y la pondremos a pochar en la mantequilla ya derretida, a fuego medio.
Cuando la cebolla ya esté pochada, añadiremos los daditos de calabaza y el arroz. Salpimentaremos al gusto y a continuación añadiremos el vasito de vino blanco. Mezclamos todo bien y dejamos reducir el vino durante un par de minutos.
Es importante remover bien sarpado sin parar.
El tipo de arroz que usemos es muy importante; los italianos usan arroz arborio pero por mi experiencia, nuestro arroz valenciano de toda la vida es estupendo también. Si no encontrais arborio, podeis usar nuestro arroz redondo de siempre o arroz bomba. Eso sí, no useis arroz largo ni de ese que no se pasa, no queda igual.
Más importante que el tipo de arroz es la manera en la que se cocina un risotto. Al contrario que en arroces o paellas, no podemos echar todo el caldo a la vez y dejar que el arroz repose y por si solo lo absorba, sino que hay que echar el caldo poco a poco, en varias tantas y remover continuamente el arroz para que suelte todo el almidón, que es lo que hará que el arroz esté en su punto y se cree esa cremita tan típica del risotto.
Además, es importante que al echar el caldo, este no rompa en ningún momento la temperatura de cocción, es decir que habrá que echar el caldo muy caliente o incluso hirviendo.
Os voy a contar el

#SIEMPRESARPADO
ResponderEliminarGracias por tu apoyo Jose Antonio, a este paso vas a ser el seguidor del mes y podrás ser invitado a cocinar algo bien sarpado conmigo!
ResponderEliminarPerdón Juan Antonio*
EliminarPerdón, perdón pero el daño ya está hecho. Y bien hecho que está el daño.
EliminarUn seguidor menos, hipócrita
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Eliminarhaz un potaje weno y con olorico a hierbabuena
ResponderEliminarlo tendré en cuenta gracias!
EliminarVaya pedazo de mariKong
ResponderEliminar